¿Sabes todos los beneficios de comer despacio?

La vida moderna nos obliga, en ocasiones, a tener que programar casi todas la actividades que hacemos a lo largo del día, pero debes tener en cuenta que la alimentación no es un juego. 

Comer despacio y sin prisas es muy saludable para tu organismo, y es una práctica que no todos aplicamos en nuestro día a día. Las prisas, el disponer de poco tiempo para el almuerzo o, incluso, llegar a casa con mucha hambre hacen que, al final, terminemos nuestros platos muy rápido y sin disfrutar.

A continuación te contamos por qué es importante comer despacio.

1. Te sacias más.

Devorar los alimentos en unos pocos minutos no permite detectar la saciedad, aun cuando ya se hayan satisfecho las necesidades calóricas. Es muy posible que se siga comiendo. De ahí que comer deprisa sea uno de los principales factores de riesgo de obesidad.

Además, los alimentos de sabor muy agradable (dulces, salados, altos en grasas) y fáciles de deglutir se prestan más a la ingesta rápida. Si masticas con prisa porque tienes que acabar pronto o porque tienes mucha hambre, la comida llega a tu estómago en trozos más grandes, que no se digieren bien, y además, quedas con hambre.

Asimismo, nuestro cerebro segrega una serie de hormonas que nos indican cuándo estamos saciados, estas suelen aparecer más o menos al cabo de 20 minutos. Así pues, si comes rápido, estas sustancias no llegarán a aparecer y no te encontrarás saciado.

2. Mejoramos la digestión.

El estómago necesita que los alimentos lleguen bien masticados para poder digerirlos mejor. Si  “llenamos” con trozos grandes y de modo precipitado, lo dañamos, le obligamos a tener que esforzarse más para ejecutar la digestión.

Los alimentos que no han sido bien masticados no disponen tampoco de ese ácido que se encuentra en la saliva, con lo cual, impedimos una correcta digestión y el estómago se ve obligado a tener que segregar más jugos gástricos.

3. No te sentirás cansado después de comer

Al digerir lentamente, se acumula más sangre en el aparato digestivo.

Las capacidades intelectuales se ven disminuidas cuando el cerebro no dispone de un buen aporte de oxígeno, el resultado es la somnolencia y un mayor consumo de café o bebidas con cafeína.

Si apuestas por comer despacio, tras una buena digestión, trabajarás toda la tarde a pleno rendimiento.

4. Perderás volumen en la zona

Cuando la digestión es lenta, el estómago fabrica más ácido clorhídrico y jugos digestivos, que contribuyen a que el estómago se llene más. Igualmente.

Hay menos contenido de gas en el estómago y las digestiones lentas implican un tipo de gastritis que produce una inflamación en el estómago y los tejidos vecinos. Si tus digestiones son normales esa gastritis se resolverá. No habrá inflamación y notarás menos volumen.

En resumen, comer deprisa supone el intento de querer ir más allá de nuestras limitaciones físicas, porque nuestro sistema digestivo no está diseñado para comer rápido. Además mejorará tu relación con la comida y dejarás de ingerir para empezar a comer.

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