Apúntate a la cocina de aprovechamiento

La cocina no es otra cosa que aprovechar las sobras de alimentos que tenemos por casa para crear nuevos platos igual de ricos y atractivos.

Esta práctica culinaria tiene muchos más beneficios de los que pensamos y aunque a primera vista pueda parecerte que la cocina de aprovechamiento solo te va a ayudar a ahorrar dinero, tiene otros muchos beneficios para ti y para los demás.

Aunque a primera vista pueda parecerte que la cocina de aprovechamiento solo te va a ayudar a ahorrar dinero, tiene otros muchos beneficios para ti y para los demás.

Ahorro económico

Al aprovechar todo lo que te ha sobrado para cocinar nuevos platos, estás ahorrando del presupuesto que destinas para la comida. Menos salidas al supermercado, se traduce en menos gasto.

Sostenible con el medio ambiente

Cuando compras menos estás ayudando al planeta, ya que las tierras, los animales, los transportes o las bolsas de plástico no están siendo usadas.

Ahorro de tiempo

Cuando ya tienes un pescado, una carne o unas verduras cocinadas a las que solo le tienes que añadir una salsa o saltear con otros ingredientes, por ejemplo, estás ahorrando el tiempo de preparación inicial.

Trabajas la creatividad

Si te gusta cocinar y te consideras una persona creativa la cocina de aprovechamiento te puede dar mucho juego. No tienes más que poner en Google ‘cocina de aprovechamiento recetas’ para encontrar cientos de posibilidades.

A continuación te dejamos algunas ideas de cocina de aprovechamiento que puedes empezar a aplicar en tu día a día. No hay ni un solo plato que te haya sobrado que no puedas aprovechar para elaborar nuevas y ricas preparaciones.

Pan duro 

Con el pan duro puedes hacer pan rallado y aprovecharlo para tus rebozados. La miga se puede utilizar como ingrediente de los gazpachos o el salmorejo. Puedes utilizar las rebanadas para hacer sopa de ajo o pan de ajo. También es ideal para preparar uno de los postres más típicos españoles: las torrijas.

Caldo de cocido 

Con el caldo del cocido se pueden hacer otras sopas. Con arroz, con fideos, con verduras… También es ideal para darle más sabor a las croquetas y las salsas. Si vas a hacer otras sopas con él, congélalo en un bol grande. Y si lo vas a usar para darle sabor a salsas, puedes congelarlo en cubiteras de hielo.

Patatas

¿Quién no ha hecho nunca patatas fritas de más? Con las patatas puedes hacer tortillas y revueltos. Y con las patatas cocidas pues puré, ensaladas, patatas a la importancia o bolitas rebozadas. También puedes añadirlas a algún guiso justo antes de apartarlo.

Sobras de pescado 

Las sobras de pescado también ofrecen muchas posibilidades. Con ellas se pueden hacer albóndigas, croquetas, hamburguesas, pescado en salsa, salpicón o puding.

Verduras pasadas

Muchas veces no nos damos cuenta y tenemos las verduras en el frigorífico a punto de agriarse. También somos muy propensos a cortar alguna verdura (por ejemplo una cebolla o un pimiento) y dejar un trozo en la nevera. Con estas verduras puedes preparar sopas y cremas, purés, salteados, sofritos o espaguetis, además de arroz al estilo oriental.

Sobras de bizcochos, magdalenas o galletas

Son ideales para preparar puding, como base de tartas, para hacer crumble, para hacer cup pops o como parte de helados.

Fruta pasada

Con la fruta un poquito pasada se pueden preparar deliciosas compotas, mermeladas, macedonias, flanes y pudings. También se pueden hacer helados.

Garbanzos

Si te han sobrado garbanzos del cocido puedes utilizarlos para preparar hummus, ensalada de garbanzos, garbanzos fritos con carne, con espinacas, hamburguesas vegetales…

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